Tantos atardeceres perdidos en mi silencio, tantas lagrimas reprimidas, tanto tiempo perdido se iba a mi baúl personal de cosas olvidadas y que no quieren ser recordadas... y todo por un nuevo comienzo, una nueva aventura, un nuevo atardecer.
Mi entusiasmo no pudo durar menos tiempo.
Al pasar por el dintel de esa tan curiosa puerta me di cuenta que esta metamorfosis es solo una gran farsa, que nada de lo que yo creía que pasaba en realidad sucedía, de que a lo que me aferre era nada mas ilusiones estúpidas, de que yo soy solo alguien mas del montón, nadie especial, nadie que se destaque de la manada... Hasta ayer y solo hasta ayer me di cuenta de lo minúscula que soy, creo que hasta ayer tenia orgullo.
Solo hasta el momento de la caída te das cuenta de lo tan elevado que estabas, y en mi caso fue un golpe terrible, de los que solo por un milagro puedes sobrevivir.Ahora mis atardeceres vuelven a ser los mismos que en un principio criticaba y que luego quede presa, ahora todo pasa tan lento como solía pasar, ahora me toca aguantar este nudo en mi garganta que en ocasiones no me deja respirar.
Sin nada que decir y mucho que pensar.