Ayer decidí escribir con la mayor frecuencia posible y que sería una especie de terapia, bueno pues... ¡que así sea!
Ayer se quedó a dormir una amiga a mi casa, fue un día bastante bueno y divertido (excluyendo las partes en donde la nostalgia de perder a alguien especial me abrumaban y me hicieron botar una que otra lágrima). Ella se quedó conmigo toda la mañana, tarde y en la noche decidió empujarme a ir a un gimnasio de condiciones mas o menos aceptables y mas o menos precarias (hasta hace poco no tenían baño). Ahora me duele todo (aquí suspiro).
Las noches para mi, Anna afrontando un duelo, son particularmente difíciles por varias razones: la primera es que sufro de insomnio y no puedo dormir por muy cansada que esté sino hasta una hora de haberme acostado, por consiguiente, al estar despierta, no puedo evitar inundarme dentro de mis pensamientos en los que por supuesto están El. Luego de esto esta la falta de conversaciones a altas horas de la noche a la que estaba acostumbrada. Aquí hago una acotación: nosotros podíamos hablar 24 horas al día y no aburrirnos, sino que por el contrario, entre más hablábamos mas nos reíamos y mas temas de conversación encontrábamos sin fastidiarnos uno del otro. Era algo espectacular.
Ayer en la noche que mi amiga se quedó y compartimos mi cama, hablamos hasta que morfeo noqueó a mi compañera. Yo seguía sin sueño. Tenía mi celular en la cama y sentí la vibración expandirse por todo el colchón, pensé que podía ser un mensaje de El, pero en cambio, era la notificación de que alguien de mis contactos de facebook cumplía años. ¡Fue tan triste! Y es aquí en estos momentos de quietud en donde uno extraña la presencia y compañía de esa personita que iluminó mi vida de tal manera que nunca volverá a ser la misma. Me pregunté. Que estaría haciendo en ese momento en su cuarto... Todo es muy triste.
Recuerdo una vez que eran las 3 am y estábamos riéndonos tanto que mi hermana, con la cual comparto cuarto, se despertó y me pidió el favor (de una manera no muy amable) que bajáramos el volumen de nuestra conversación.
Si alguna vez por casualidad lees este post, amor... Solo quiero que sepas que aún te amo.
Sigo mi relato. El siempre trató de que me sintiera bien conmigo misma, de que me aceptara tal cual soy, de que no me comparara con el modelo de belleza que venden los medios de comunicación y que por el contrario, me decía que la belleza esta en el conjunto de defectos y virtudes de una persona, como un paquete.
Vueltas y vueltas en mi mente, de todas las cosas que pasamos que nos afianzaron y de las que nos separaron. Es impresionante ponerme a pensar que cuando abrí este blog no tenia en mente hablar del amor de una manera tan personal, sino que hablaba de el como algo abstracto y lejano a mi. Nada como esto que viví que se parece mucho a estas películas de amor en donde las almas gemelas se encuentras en el momento mas inesperado, en el lugar mas inesperado y de la persona las inesperada.
Otra amiga mas fuera de sus cabales me recomendó el uso de ciertos fármacos para dormir como una piedra, pero no creo que doparme y pasar el resto del día siguiente en un estado de cansancio y aletargamiento recordándome que necesito de un producto sintetizado para poder dormir sea una buena opción. Además, creo que es mejor darle mente a estas cosas y no tapar el sol con un dedo. O afronto esto y salgo o me muero en el intento.
Dios, esto es muy duro.
Se que El está bien, se que el no esta pasando este mal rato como yo. El sabe salir de esto, el es mas fuerte.
En fin, seguiré con el resto de mi día (me siento en rehabilitación social)
Hasta la próxima.
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